En otros casos, ayudaban a cruzar a los peatones ante la poca visibilidad creada por el aguacero, que superó con creces otros similares.
La falta de drenaje pluvial adecuado tornó más crítica la situación en algunas esquinas, donde el agua subía hasta las aceras.
Frente a la situación creada, el mayor general PN y secretario de Estado, José Aníbal Sanz Jiminián, impartió instrucciones al personal de tránsito bajo su mando para que ordenaran la circulación de vehículos, como en efecto hicieron.
“Hemos dispuesto que los agentes de tránsito trabajen a tiempo completo, para ayudar a los ciudadanos que conducen vehículos, con el propósito de evitar accidentes lamentables”, dijo el mayor general Sanz Jiminián.
“Pero también deben ayudar a los ciudadanos de a pie cuando intenten cruzar una calle, lo que contribuye adicionalmente al propósito perseguido, que no es otro que preservar vidas útiles a la sociedad”, dijo.
Los supervisores de la AMET fueron instruidos para verificar que las órdenes impartidas sean “estrictamente cumplidas”.








